Archivos Mensuales: septiembre 2018

Ninjutsu: no pienses, siente

Un barrio tranquilo donde se reúnen los extranjeros más fuertes

El dōjō Bujinkan se encuentra a una hora en tren de la capital, cerca de la estación Atago (ciudad de Noda, prefectura de Chiba) de la línea Tobu Urban Park Line. Cuando llega el crepúsculo, un buen número de fornidos extranjeros comienzan a bajar del tren y llenar el tranquilo centro de ese barrio dormitorio. Al preguntarle a un empleado de la estación cómo llegar al dōjō, nos da indicaciones precisas y finalmente añade: “Si siguen a esos extranjeros llegarán sin problema”.

El Bujinkan es el dōjō de Hatsumi Masaaki, el sōke (maestro, director) número 34 de la escuela Togakure de ninpō (las artes marciales de los ninjas), la cual se supone cuenta con 900 años de historia. A partir de los fundamentos de la escuela Togakure, Hatsumi enseña un tipo de ninjutsu (ninpō) que incorpora elementos de varias artes marciales antiguas. El día que visitamos el Bujinkan se habían reunido cerca de cien discípulos en la zona de entrenamiento, de apenas 50 tatamis de extensión (unos 165 metros cuadrados).

Entrenando en el Bujinkan

Uno de ellos es el argentino Christian Petroccello, de 47 años, el cual pasó cerca de treinta horas en diversos aviones para poder llegar al dōjō desde su país. Desde que comenzara a recibir lecciones del maestro Hatsumi, Petroccello ha brindado más de 500 seminarios de artes marciales en diversas partes del mundo. “Llevo treinta y dos años como discípulo, en el Bujinkan, y esta es su quincuagésima visita a Japón. Para mí, Hatsumi-sensei es tanto un excelente guía de artes marciales como un maestro en el arte de la vida. Siempre logra sacar lo mejor de mí mismo. No importa lo lejos que esté; siempre seguiré viniendo al dōjō”.

Las técnicas de Ninjutsu: no pienses, siente

Hai, OK”. La instrucción comienza a la señal de la potente voz del maestro, que reverbera desde el fondo de su vientre. Los discípulos, que hasta entonces habían estado charlando animadamente, quedan en silencio, y comienzan a seguir con ansia cada uno de los movimientos de su maestro. Como si estuviera dando una conferencia, Hatsumi explica la forma de recibir un ataque del adversario: “No trates de evitarlo, sino de sentirlo. No se trata de fuerza o velocidad. La clave está en el control”.

Soke y Christian

A una señal del maestro, un discípulo del doble de tamaño que él se lanza a la carga. En el instante en el que parece que el maestro ha atrapado el brazo del oponente el discípulo ya se encuentra en el suelo, tras un fluido y fugaz movimiento. El discípulo caído deja escapar un gruñido ronco: “Maitta” (he perdido). Quizá por la extrema velocidad del movimiento, tanto el adversario derrotado como los discípulos que están mirando no saben a ciencia cierta qué ha pasado: “¿Pero cómo lo ha derribado?”, exclaman, y se echan a reír.

Fuente  https://www.nippon.com/es/views/b02345/?pnum=1

Texto y fotos son Copyright de http://www.nippon.com

 

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Kami

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Con un sonido imperceptibles al oído pero con la sensación verdadera del corazón en armonía, he plasmado el kanji de “Kami”.
Soke Masaaki Hatsumi transmitió;
“La libertad del sonido (On Wa 音 和) es la libertad de los kami”

Tenryu

La felicidad, por Soke Hatsumi

La señal de la felicidad

por Masaaki Hatsumi Sôke

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Del mismo modo existen muchas historias desconocidas de Ninjas cuya exactitud se puede confirmar en numerosos documentos históricos. Por lo general se cree que el ninja era alguien infeliz, pero se olvida que precisamente eso formaba parte de la vida del ninja, hacer su existencia como el resto de los mortales. Un gran maestro que conocí practicó Ninjutsu durante muchos años, tenía un cuerpo admirable y se convirtió en una persona respetada por todos, pero en realidad en la intimidad me confesó que a pesar de tantos esfuerzos, no se consideraba un hombre feliz.

El maestro Takamatsu fue el máximo representante de nueve escuelas de Ninjutsu, era valiente y honesto, pero decía que era necesario distinguir entre la honestidad del corazón y las exigencias del Budô. Unas palabras suyas son: “...aquel que se agarra ciegamente a los principios del arte marcial como la valentía y el honor, sin hacer caso a los dictámenes del corazón, no pasará de ser un simple tontorrón con muchos años de práctica… He pasado más de medio siglo practicando hasta la extenuación, he llegado a dominar el arte de muchas escuelas, he vivido este arte como guerrero, como monje, como hombre santo en las montañas, en los ríos y entre las gentes pero… únicamente descansé un breve tiempo, durante el comienzo de la Guerra del Pacífico, cuando me entregué a la práctica del budismo y shintoismo, ahora después de toda esta experiencia a lo largo de toda mi vida, sólo siento que todavía me queda mucho por recorrer para llegar al lugar de la verdadera fe”.

Resumiendo, me gustaría decir que esa sensación de amor de la que hablaba mi maestro Takamatsu es la que vive en mi, la que debería vivir en el corazón de todos los hombres. Respetándose mutuamente y desechando odios y envidias que nos ensucian por dentro. No se debe olvidar que la felicidad es el máximo bien que se puede disfrutar en la vida.

Extraído del libro “Ima Ninja” © Copyright Ediciones Seigan

El corazón de un artista marcial

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Soke Masaaki Hatsumi enseño:

“Me gustaría decirles a todas las personas que siguen el camino de las artes marciales que:  Si no poseen el corazón de un artista marcial, ¡abandonen las artes marciales!.

Digo esto sobre la base de lo que he obtenido de décadas de enseñanza, ya que todo ha sido provisto por las palabras de Takamatsu Sensei.
Las artes marciales no representan algo que puedan aprender. El punto de comienzo es tu propio esfuerzo y paciencia y si no haces esto no importa cuántos años entrenes o que grado obtengas, carecerás de los valores perceptivos de un artista marcial. Incluso los décimos ( 10 ) danes, si no tienen este auto despertar , serán equivalentes a personas sin dan, incluso sin kyu. Este es el Shinken-Gata de los grados de la Buiinkan. La gente que no entiende la verdadera naturaleza de un artista marcial, bien debería esforzarse en ir a golpear en mi puerta requiriendo entrenamiento, pero mis enseñanzas caerán en oídos sordos si ellos no buscan el corazón de un artista marcial. Déjanos describir Budoka como “Flor Marcial”, y dejarlo como una solución a Kajôchikusei, el puzzle de iluminación “