Gyotoku

        El Bufu mueve nuestras velas en varias direcciones, pero es el corazón quien debe llevar el timón en la dirección justa, debe ser el Budoka el que cambia la dirección de las velas para que el barco vaya a puerto seguro. Ir en el camino de la benevolencia o hacer el camino con virtudes, se denomina “Gyotoku 行徳”

En el Budismo se puede traducirse como las virtudes del practicante, de aquel que recorre el camino. Al igual que en el Budo, encuentro de suma importancia este aspecto de lograr virtudes, por medio de la practica. El Keiko, el entrenamiento, es la llama que alimenta nuestro cuerpo, nuestro intelecto y nuestro espíritu.

Ir, me da la idea de continuar, de fluir (nagare 流れ) Seguir el camino es la esencia del Bufu ikkan, y poder adaptarse a los cambios infinitos en esté “ir” me recuerda la famosa e importante enseñanza del Banpen Fugyo万変不驚(Infinitos cambios, sin sorpresa)

En el ir, a veces el guerrero pierde seres queridos, en el ir se deja mucho atrás, pero se aprende a que el ir en un camino, significa vivir el presente con total conciencia y agradecimiento, estando preparado para los infinitos cambios. Saber de donde se viene es importante, como a su vez agradecer a las personas y situaciones que nos permitieron recibir el valioso presente, el ahora. A su vez, poder ver quienes están a nuestro lado en cada paso, y quien da la mano siempre ayudándonos a que avancemos.

Siento importante estar en el ahora, conscientes también de que las virtudes logradas son méritos del propio esfuerzo, pero que nuestra interdependencia con cientos de otras personas, nos permitió aprender y valorar las cosas importantes de la vida. Una virtud del ahora también es haber aprendido a desapegarse de las situaciones, cosas y personas que no valen la pena tener cerca, pero que al fin al cabo fueron necesarias para nuestro caminar y aprendizaje.

La senda de las probidades (gyotoku) está llena de trampas para el ego, las cuales como alimento del mismo, pueden hacernos creer más de nuestras verdaderas capacidades. Desapegarse de las virtudes logradas es importante para no atestar el ego.

Mantener la paz fluyendo en el “ir” es de sumo valor para convertir periodos de tiempos virtuosos. Quizás, pensar en la virtud como un río que fluye en tiempos de paz, puede tener alguna conexión con el Tokugawa Jidai 徳川時代 (periodo japonés del 1600-1867) De esta manera poder encontrar la paz en el corazón del guerrero, frente a los infinitos cambios (banpen Bushinwa 万変武心和)

Creer de más puede ser bueno para proyectarnos en el futuro, sabiendo que aún nos falta por recorrer y aprender, pero esto no debe ser “causa” del abandono al inconsciente del presente. Una mente debe tener fe y creencia en el futuro, pero estar centrada y vivir el presente. Un guerrero, un estudioso del camino (Bugeisha) debe ser el artista de su propio entusiasmo por recorrer y apreciar el caminar, el rodar, saltar y entrenar con felicidad.  Las motivaciones pueden venir de cientos de lugares y personas, pero deben despertar el tesoro precioso del interior de cada uno, como algo individual, característico y destacable de la vida diaria.

Virtudes inertes, son las que no se aplican en el camino. Gyotoku se refiere a poder hacerse en el día a día de las experiencias antagónicas y descubrir que los problemas se pueden afrontar, aceptar, entender y si se pueden, solucionar.

Muchas veces tomamos Kamae (posiciones) rígidas que no nos dejan ver nítidamente el entorno, algo tan rígido y estructurado que no da lugar a vaciarnos y aceptar que mucho de lo que nos sucede no se puede evitar. Siento que si se toma Ma Ai 間合い(Distancia Justa  ) en una posición del corazón (Kokoro Gamae 心 構え) podemos abrirnos y aceptar todo con más amplitud.

Aceptar me hace pensar en adaptabilidad, y adaptarnos me hace sentir la conexión de fluir según los cambios de evolución.

Afirmo que para transitar el camino es necesario tener en mente la referencia de las tres virtudes principales (Santoku 三 徳) valor, sabiduría y benevolencia, de esta manera la persona se va haciendo en el caminar, en el fluir de un peregrino con intuición y dignidad.

Esto en Japón se conoce como  (Saitoku 才 徳) que se puede traducir como  “inteligencia y virtud”

Este artículo no tiene más que la motivación de compartir mi punto de vista en el “  ir”, sabiendo con alegría el pronto encuentro en el camino con muchos de los lectores, para compartir la amistad y el viento marcial de la Bujinkan.

Bufu Ikkan,

Christian Petroccello